HOUSTON, Texas — Cuando Mark Ayers, Vicepresidente Suplente de Desempeño Clínico de Park Plaza Hospital, se enteró que su hijo de 22 años, Justin Ayers, dejaba el hogar para prestar sus servicios militares en la guerra de Irak, tuvo que hacer una pausa y replantear sus propias ideas acerca de la guerra.
Consciente de los efectos y las posibilidades de la guerra, Ayers se sintió intranquilo. Para apaciguar su inquietud, Ayers decidió emprender acciones y organizó la creación de dos tableros informativos públicos donde se publicaron fotografías y los buenos deseos de los empleados de Park Plaza cuyos parientes participaban en la guerra. “Crear estos tableros de mensajes me permitió acercarme un poco más a los empleados que enfrentaban el mismo obstáculo”, declara Ayers. “Me ayudó a controlar mi angustia y me hizo sentirme orgulloso de que mi hijo hiciera el sacrificio.”
El hijo único de Mark Ayers tiene el rango de cabo de infantería en el Cuerpo de Infantes de Marina de Estados Unidos (Marines). Ayers manifestó que se comunica frecuentemente con su hijo por teléfono y por correo. Justin partió con rumbo a su misión en febrero de este año y se espera que retorne a mediados de junio. Ayers habló por última vez con Justin el día 7 de mayo.
“Me preocupo como la mayoría de los padres, preguntándome si come lo suficiente o si ha sido herido. Pero tenemos que orar y confiar en que han sido bien entrenados y están bien armados y dirigidos, y lo más importante de todo, que siempre tienen una ventaja táctica”, asegura Ayers.
Park Plaza exhibe los tableros de guerra de los empleados en su cafetería y ha dispuesto un contenedor para que los empleados puedan donar artículos para las tropas.